El hombre Acuario es difícil de predecir o anticipar, pero es muy amistoso por naturaleza. Tiene la capacidad de inspirar entusiasmo, interés o afecto en los demás mediante su encanto personal o influencia. Un hombre Acuario siempre prefiere libertad de acción y nunca le gusta ser controlado. Como persona de mente abierta, dispuesta a explorar horizontes ilimitados, esto también le ayuda a alcanzar nuevas alturas.
No deja de entrometerse en la vida personal de los demás hasta llegar profundamente a sus sentimientos; en cambio, cuando se trata de él, siempre permanece como un libro cerrado. Aunque no le gusta estar bajo el control de alguien, sorprendentemente puede preferir una pareja que tenga una influencia orientadora y capacidad de dirigir. Es servicial y desinteresado por naturaleza. Nunca se aferra al pasado, sino que sigue haciendo cosas innovadoras.

